Apr 01, 2025
La Doma Clásica -dressage en inglés- es una disciplina que busca la perfección en la comunicación entre jinete y caballo. El objetivo es que el animal responda a las ayudas del jinete de manera fluida, casi imperceptible, realizando movimientos naturales, suaves y rítmicos.
El caballo debe parecer que realiza los ejercicios por sí mismo, mostrando equilibrio, cadencia y flexibilidad. Esta conexión requiere años de trabajo, respeto mutuo y entrenamiento sistemático.
Los orígenes de la Doma Clásica se remontan a la Antigua Grecia, donde ya se entrenaban caballos para la guerra. Fue Jenofonte, un general y filósofo griego, uno de los primeros en escribir sobre el arte de montar con armonía y respeto hacia el animal.
Con el paso del tiempo, esta práctica evolucionó en las cortes europeas, especialmente durante el Renacimiento. Instituciones como la Escuela Española de Equitación de Viena han preservado este legado, manteniendo una línea estética y técnica que hoy define la Doma Clásica moderna.
En la Doma Clásica, el entrenamiento del caballo sigue una progresión lógica y gradual, resumida en la llamada pirámide del entrenamiento:
Estos pilares garantizan que el caballo se desarrolle física y mentalmente, y que la ejecución de los ejercicios sea armoniosa y natural.
La Doma Clásica requiere de un equipo técnico y específico, tanto para el jinete como para el caballo:
Para el jinete:
Para el caballo:
Este equipamiento no solo cumple una función estética, sino que ayuda a mantener la comodidad y el rendimiento del binomio.
En las escuelas de equitación, se estructura en niveles progresivos. Cada uno de ellos introduce movimientos más técnicos y avanzados:
Iniciar tu camino en la doma clásica no requiere tener un caballo olímpico. Lo esencial es contar con motivación, constancia y un buen instructor. Aquí van algunos pasos clave:
La Doma Clásica es una filosofía basada en el respeto, la paciencia y la excelencia técnica. Cada sesión es una oportunidad para conectar más profundamente con el caballo, entender sus tiempos, su cuerpo y su mente.
Independientemente de tu objetivo, la Doma Clásica te enseña a montar con elegancia, inteligencia y humildad.